jueves, 27 de noviembre de 2008

Destinos

Destinos


Cambian el lugar, la sonrisa, la conversación, las respiraciones...

Cambian los colores, las personas, las canciones,
los bailes, las drogas...

Pero todo permanece igual.

El destino no tiene propiedad y nadie puede cambiarlo.

Las cosas brotan, se marchitan y mueren sin que lleguen a significar nada, ensayo y error, plena muerte del ser humano, arrastrados impulsivamente por sentimientos...